Por José Gregorio Aguilar
Cd. Victoria, Tamaulipas.- A punto de cumplir su primer año al frente del Poder Judicial del Estado, Tania Gisela Contreras López decidió que no bastaba con discursos solemnes: había que exhibir la mugre. Dos servidores públicos y tres abogados ya fueron vinculados a proceso, un hecho inédito que desnuda la fragilidad de la impartición de justicia y la necesidad de depurar la casa desde adentro.
La presidenta del Supremo Tribunal de Justicia del Estado no se anduvo con rodeos y puso a disposición de la Fiscalía a quienes, desde dentro, atentaban contra la institución que juraron servir. El mensaje es claro… el respeto al Poder Judicial no se declama sino que se defiende con sanciones.
Contreras López indicó que la limpieza no se limita a los expedientes penales, sino que también se evalúa a jueces y se prepara un concurso para treinta plazas de secretarios de estudio y cuenta, con más de mil aspirantes en capacitación. Una operación quirúrgica que busca oxigenar el sistema civil y familiar, aunque sería conveniente saber si treinta plazas bastan para un cuerpo enfermo desde hace décadas.
La presidenta del TPJ indicó que al cierre del primer año los números en materia penal, laboral y civil se muestran sólidos, según su balance.
La funcionaria intenta demostrar que el Poder Judicial puede regenerarse, aunque la cirugía apenas comienza y los pacientes son muchos, por lo que habrá que esperar a ver es si la voluntad alcanzará para curar un sistema que durante años se acostumbró a convivir con la infección.







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