Por Agencias
La Paz.- El líder opositor Luis Fernando Camacho difundió un mensaje en su red social de twitter donde confirmó la orden de detención contra el ex presidente de Bolivia, Evo Morales y agregó que policías y militares ya lo buscan en la provincia de Chapare donde presuntamente se resguardó.
Por su parte, Evo Morales difundió en su cuenta de twitter que “denuncio ante el mundo y pueblo boliviano que un oficial de la policía anunció públicamente que tiene instrucción de ejecutar una orden de aprehensión ilegal en contra de mi persona; asimismo, grupos violentos asaltaron mi domicilio. Los golpistas destruyen el Estado de Derecho”.
En declaraciones a la televisión privada, el general Yuri Vladimir Calderón, comandante nacional de la Policía, negó las declaraciones del ya ex presidente. «Quiero hacer conocer a la población boliviana que no existe orden de aprehensión alguna contra funcionarios del Estado como Evo Morales y los ministros de su gabinete».
Sin embargo, el líder cívico derechista Luis Fernando Camacho, que encabezó el movimiento que logró la renuncia de Morales, había confirmado en un tuit la orden de arresto.
“Confirmado!! Orden de aprehensión para Evo Morales!! La policía y los militares están buscándolo en el Chapare”, una provincia del céntrico departamento de Cochabamba, escribió Camacho en Twitter.
“Los militares le quitaron el avión presidencial y está escondido en el Chapare, van por él! ¡JUSTICIA!”, añadió.
El ex mandatario, de 60 años y quien asumió en 2006, se recluyó por la tarde en la zona cocalera de Chapare, su cuna política, para anunciar su renuncia tras perder el apoyo de los militares y la policía.
Llegó en la tarde a bordo del avión presidencial al aeropuerto de Chimoré, que sirve al Chapare, acompañado del vicepresidente Álvaro García Linera, quien también renunció a su cargo y a la presidencia del Congreso.
La elección en primera vuelta de Morales en unos comicios con un polémico recuento de votos provocó protestas en las calles y pedidos de dimisión por parte de la oposición. (Reuter/La Jornada).







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