Por José Gregorio Aguilar
Cd. Victoria, Tamaulipas.- La represión que han sufrido los trabajadores del ISSSTE al intentar cambiarse de sindicato ha sido peor que la de los maestros, pero con el paso de los años y la llegada de un nuevo gobierno federal ha sido posible que poco a poco más empleados agarren valor y decidan abandonar a una organización sindical que no los representa y a la que solo le interesan las cuotas que aportan, acusó Rubén Alvarado Manríquez.
El dirigente del Sindicato Nacional Auténtico y Democrático de los Trabajadores del ISSSTE explicó que en casi 60 años un solo sindicato ha mantenido el monopolio de los trabajadores del ISSSTE, pero ha sido un sindicato charro, de caciques y siempre aliado de los gobiernos corruptos.
“No ha sido una represión parecida a la de los compañeros maestros, ha sido peor. En el caso del ISSSTE durante 59 años solamente existía un solo sindicato, el que llamamos nosotros sindicato charro, de caciques y priistas que siempre estaba a merced de gobiernos corruptos”.
Hizo énfasis en que a lo largo de décadas muchos trabajadores que levantaban la voz o intentaban abandonar al gremio “oficial”, automáticamente los ponían en la mira y además de obstaculizarlos y poner trabas a todos sus trámites o derechos laborales, corría el riesgo de que les quitaran su base.
“Tú como trabajador de base del instituto no tenías el mínimo derecho de elegir quién te representaba, no tenías facultad para levantar la mano, porque si en ese momento decías que ya no querías que el sindicato te represente en automático estabas diciendo adiós a tu base como trabajador. A ese grado era el monopolio, y el trabajador de cualquier entidad veía en riesgo su trabajo. Ellos decían que ya no querían dar ninguna cuota a un sindicato que no los representa dignamente, pero era tanta la corrupción que eso era imposible”.
De acuerdo con Alvarado Manríquez, la lucha contra el sindicalismo charro, corrupto y represor inició en Morelia, Michoacán, y actualmente ya se extendió a 20 entidades, entre ellas Tamaulipas, donde ya se conformó una sección sindical que encabeza un verdadero trabajo de convencimiento invitando y convenciendo a los trabajadores a pertenecer a esa nueva opción, ya que antes, con el sindicato de siempre, la afiliación era en automático, justo cuando ingresaba el empleado a laborar a algún centro de trabajo.






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