Por Felipe Martínez Chávez
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Este lunes las pocas colonias que reciben servicio de agua estuvieron a punto de quedarse “secas”, al disponer la CFE el corte de energía eléctrica en el sistema de bombeo.
Las oficinas del organismo ya tienen dos meses con el corte del fluido pero, en lugar de pagar, el gerente Gustavo Rivera Rodríguez acordó la contratación de plantas móviles generadoras a fin de hacer funcionar de perdido las cajas de cobro. Los aires acondicionados están apagados.
El candidato del PRI a la diputación por el V distrito electoral federal, Enrique Cárdenas del Avellano, pintó un sombrío panorama sobre el futuro del organismo y exigió la intervención de la Auditoría Superior del Estado para deslindar y fincar responsabilidades.
Dijo que para evitar el corte de este lunes en el rebombeo, Rivera y colaboradores dieron un “abonito” de 10 millones de pesos, que no garantizan la permanencia del fluido.
“Si no pagaban la deuda el día de hoy les iban a cortar; se han amparado, han hecho todas las artimañas que han podido y dieron un abonito”, señaló.
Manifestó que “de ese tamaño es el descuido de la Comapa en Victoria, y yo vuelvo a preguntar al Congreso del Estado y Auditoría Superior ¿se les paga para trabajar o para no hacer nada?”.
Pidió que la autoridad intervenga con energía para saber “en dónde quedó la bolita, de las sinvergüenzadas que están haciendo y que digan quiénes son los responsables”, el dinero que han saqueado del organismo y que posiblemente se esté destinando a campañas políticas.
El problema no es nuevo. Comenzó desde que Oscar Almaraz Smer fue alcalde y Rivera gerente del organismo operador del agua.
Cuando ellos salieron en septiembre del 2018 dejaron una deuda con CFE de 30 millones, que se pagarían en “abonos chiquitos” mensuales, algo que no cumplieron porque los recibos son de aproximadamente nueve millones de pesos.
En lugar de abatir el rezago, se incrementó con el paso de los meses.
Cuando llegó el alcalde Xicoténcatl González Uresti y nombró gerente a Humberto Calderón Zúñiga, este firmó un convenio con la Comisión para pagar en año y medio mediante abonos de un millón 300 mil, que tampoco realizó.
Una vez corrido Calderón llegó al frente de la Comapa Román Castillo Airola, pero las cosas empeoraron. Llevó a la empresa a quiebra total.
Al regresar Rivera se habló de un impago por 60 millones de pesos, que en unos cuantos meses habrían aumentado a 70, impagables si no acude en auxilio la presidencia municipal y el Gobierno del Estado, que se han negado hasta ahora.
Estableció Cárdenas del Avellano: “Queremos gente que nos gobierne, que venga hacer las cosas con voluntad y dedicación, no lo que padecemos. El problema sigue”.
Según la información que proporcionó, generada por expertos sobre el tema, la poca agua que COMAPA surte a la ciudad llega revuelta porque no tiene membranas filtrantes ni cloradores. Deben tanto a las casas comerciales que ya nadie les fía.
El resumen del priísta sobre el tema del agua es: “El que la debe que la pague”.







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