Por José Gregorio Aguilar
Cd. Victoria, Tamaulipas.- El subsecretario de Educación Media Superior de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Juan Pablo Arroyo Ortiz, restó importancia al hecho de que haya maestros que por motivos de salud, religión o simplemente porque no creen que exista el virus se nieguen a recibir la vacuna contra el Covid-19.
Sin embargo no supo precisar cuál es el procedimiento al que estaría sujeto el docente que se resista a ser vacunado y al igual que todos acuda a la escuela cuando se autorice el regreso presencial, lo que significaría un posible riesgo para la comunidad educativa debido a que no está inmunizado.
No obstante, Arroyo Ortiz afirmó que el riesgo es para ese maestro y en todo caso tendría que firmar un documento en el que diga que bajo su responsabilidad asiste a la escuela a trabajar en esas condiciones.
“La vacuna es voluntaria, no los estamos obligando, les recomendamos que lo hagan pero si les vamos a pedir que cuando lleguen a la escuela acentúen sus garantías de seguridad, pero hay personas que no quieren vacunarse y no los podemos obligar. No lo estamos viendo como un problema porque el mayor número de maestros está de acuerdo con la vacuna, pero en caso de que haya docentes que por otros motivos no se vacunen sí se le dice que bajo su responsabilidad van a la escuela”, dijo Arroyo Ortiz.
Para el funcionario del Gobierno de México, mientras que no se tengan datos o cifras de docentes que no quieran recibir la inmunización se estaría cayendo en un fake new, es decir, noticias falsas, porque, según él hasta el día de hoy, ni un solo maestro ha manifestado su rechazo a ser vacunado contra el Covid-19, reiterando que se trata de una decisión personal y que en todo caso la dependencia educativa solo le extiende una recomendación para que acepte la dosis.
“No inventemos una noticia falsa a partir de una declaración que no tiene datos, cuando usted me de datos yo le digo, ah entonces sí hay problema, pero es una suposición y entonces podemos generar una bola de nieve a partir de una suposición”.
De manera que todavía hasta ahora, y después de más de 20 meses de pandemia, la SEP no se ha ocupado en saber lo que procede legalmente con los maestros que por cualquier motivo no se quieran vacunar, porque según Arroyo Ortiz no hay cifras de docentes antivacunas y por lo tanto no se considera un problema entre el personal educativo.
“Quisiera decirles que esto puede ser origen de una fake news, porque no tenemos datos, cuando ustedes me digan por ejemplo que en una escuela hay diez profesores que no quieren vacunarse, va a ser alarmante, pero no tengo ningún reporte, ni el secretario ni el sindicato que tenga esto razón de un movimiento docente que llame a la no vacunación”, concluyó.







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