Por José Gregorio Aguilar
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Más que una pérdida de conocimientos o de aprendizaje lo que más afectó a los alumnos del CBTIS 119 durante el tiempo que duró la pandemia de Covid-19 fueron los problemas emocionales y de comportamiento que detonaron en este regreso a clases presenciales, aseguró el director Humberto Salvador Meléndez Porras.
“Llegaron con muchos problemas emocionales, psicológicos; venían con depresión, ansiedad, y algunos con problemas de conducta; creo que el encierro perjudicó más de lo previsto”.
Explicó que por el encierro y la falta de convivencia y limitaciones sociales por espacio de dos años, muchos jóvenes tienen aún problemas psicológicos y de conducta, que a su vez incidieron en su desempeño o rendimiento académico
“Y por ende si tenían ese tipo de comportamientos y problemas psicológicos cómo no iba a repercutir en problemas académicos; pero eso era en segundo término, a nosotros nos preocupaba más primero recuperarlos a ellos, darles seguimiento a sus problemas para después poder recuperarlos académicamente”.
Para apoyar a estos jóvenes, el CBTIS 119 estableció acuerdos de colaboración con algunas instituciones, como la facultad de Psicología de la UAT, y también se contó con el apoyo de egresados que acudieron a ofrecer sus servicios y todavía hasta la fecha se siguen atendiendo a alumnos con algún tipo de problemas.
“Establecimos acuerdos de colaboración, primero hubo instituciones que se nos acercaron como la Facultad de Psicología de la UAT, también jóvenes de integración juvenil. Hubo ex alumnos que ya salieron de las facultades de Psicología a ofrecer sus servicios”.
Aseguró que de hecho a algunos estudiantes les ha ayudado mucho el servicio de los psicólogos, y quieren continuar ser atendidos por este tipo de profesionistas.







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