Por Agencias
Ciudad de México. La Asamblea nacional del PRI aprobó con un voto a mano alzada, las reformas estatutarias, entre las que se encuentra la posibilidad de reelección tanto de su dirigente nacional, como de los dirigentes estatales.
Durante la sesión realizada este día a puerta cerrada en el Pepsi Center, en la Ciudad de México, se dio lectura a una serie de modificaciones en los estatutos del partido. Y sin adentrarse en los detalles de cada una de éstas, sólo se hizo una relatoría sobre qué artículo se modifica y cuáles incisos se agregan. Momentos antes, se dio lectura a un documento presentado por Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente del partido, con el que se excusó de permanecer en el presídium durante la votación de estas modificaciones.
Una vez que fue aprobada, regresó moreno Cárdenas, ante el grito de “Alito, Alito”, que lanzaron algunos de los delegados presentes.
Sin acceso al inmueble, la asamblea pudo ser seguida mediante la transmisión oficial difundida en las redes sociales del partido. Al momento en el que se realizó la votación, la cámara mostró a los delegados que, en su mayoría, mantenían la mano alzada en señal de aprobación. Pero cuando se preguntó quiénes se oponían la cámara no mostró a los asistentes, sino al presidium.
En una “autocrítica”, el PRI aprobó “expulsar al neoliberalismo” de su Declaración de Principios, así como a las políticas que generaron pobreza y desigualdad en el país.
Ese sistema «nos alejó» de los grupos sociales, entre ellos, del magisterio, señaló Rubén Moreira, coordinador de los trabajos de las asambleas priístas, donde se abordó este tema.
En tanto, en la mesa que revisó el Programa de Acción, los delegados se pronunciaron porque el partido se ubique en la corriente social demócrata, de centro izquierda y progresista.
Las modificaciones a los documentos se aprobaron este domingo en la 24 Asamblea Nacional del PRI, la cual se llevó a cabo en el auditorio Pepsi Center.
La diputada Marcela Guerra presentó el dictamen final sobre el Programa de Acción, donde se acordó impulsar la nueva etapa priísta y “dejar atrás el referente programático” aprobado en la asamblea de 2017.
Ahora con una visión nueva y de cara a los siguientes diez años, se plantea el fortalecimiento institucional del partido y una estrategia de inclusión e igualdad, dijo la legisladora. (Néstor Jiménez y Ángeles Cruz/La Jornada).







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