Una de las teorías más conocidas de la filosofía política es que los avances tecnológicos siempre van muy por delante de las relaciones sociales y del entendimiento humano. Esto es algo que estamos experimentando con la inteligencia artificial.
Gigantes tecnológicos como Amazon, de acuerdo con xataka.com, aún no saben muy bien cómo entrar en la ola de la IA. Y es que las posibilidades que ofrece esta tecnología son prácticamente ilimitadas, pero saber cómo incorporarla y destacar por encima del resto ha sido un reto para algunas empresas.
La IA es más que bots conversacionales
Fuente: Pexels
Sí, la inteligencia artificial ofrece posibilidades infinitas, pero tampoco es necesario incorporarla en cada tarea posible. Diversas industrias han logrado introducirlas poco a poco, incluso antes del boom de ChatGPT.
Por ejemplo, según bonusfinder.com/mx, además del uso de chatbots para soporte al cliente, la IA está transformando el sector de los casinos en línea ya que le ha permitido personalizar la experiencia de usuario al analizar y comprender las preferencias de juego para recomendar juegos y personalizar promociones.
También la industria manufacturera, como explican en xaldigital.com, al menos en países más desarrollados, ha visto cómo la IA está revolucionando los procesos mediante la utilización de sistemas autónomos que realizan tareas repetitivas de forma eficiente y que toman decisiones autónomas para mejorar la productividad.
¿No sabemos qué hacer con la IA o hay una desaceleración de sus mejoras tecnológicas?
Quizás, algo de ambas. Desde el lanzamiento de ChatGPT en 2022, muchas empresas han querido innovar con el uso de la IA sin saber muy bien cómo hacerlo. Y aunque es evidente que esta tecnología ha transformado el mundo digital, su implementación es un maratón, no una carrera de 100 metros planos.
De hecho, Ilya Sutskever, cofundador de OpenAI, empresa creadora de ChatGPT, considera que actualmente existe un estancamiento en los avances y las mejoras de los nuevos modelos de IA, sobre todo en los generativos.
Por ejemplo, el salto de GPT-2 a GPT-3 fue realmente inmenso, de igual forma el cambio hacia GPT-4; sin embargo, el nuevo modelo de OpenAI, llamado Orion o informalmente GPT-5, no es el que muchos esperaban.

¿Ya pasó la ola de la IA?
Las Big Tech se están enfrentando a un problema: entrenar a las IA cuesta tiempo, datos, energía y, sobre todo, cantidades ingentes de dinero. También tienen que lidiar con el hecho de que no están invirtiendo para el presente, sino para el futuro.
Las mejoras o los saltos tecnológicos que se están logrando en nuevos modelos de IA no son los esperados, aunque su implementación en diversas áreas sigue a un ritmo abrumador.
Desde gaceta.mx hemos comentado el convenio entre la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) y Microsoft México, cuyo fin es el de capacitar a los académicos para que utilicen e incorporen la IA en las aulas de clases.
Iniciativas de este tipo son el pan de cada día en todo el mundo, pero el mundo de la inteligencia artificial no es una carrera por quien la implemente primero, sino que se trata de utilizarla de la mejor manera posible.
En otras palabras, aunque los avances que se han logrado en los últimos años parecen gigantes, en realidad son muy pequeños en comparación con las posibilidades que ofrecerá esta tecnología en el futuro. No saber qué hacer ahora no es un problema, ya habrá tiempo para surfear en el mar de opciones de la IA.







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