Por Agencias
Houston Texas.- Con un emotivo cántico de miles de aficionados que entonaron ‘El Rey’, México celebró su segundo triunfo en el Clásico Mundial de Beisbol al superar por 16-0 a Brasil y cerrar el juego en seis entradas por la vía de la misericordia. La victoria, le permite a la novena tricolor seguir en la contienda por el liderato y el pase a los cuartos de final en el grupo B, donde está empatado con Italia y Estados Unidos, el cual será su rival en un juego considerado como clave.
Los boletos de este sector para la siguiente fase se definirán en la última ronda, cuando Italia, quien venció por 7-4 a Gran Bretaña, enfrente el martes a Estados Unidos y México se mida el miércoles ante los italianos.
“Sabemos que el juego del lunes es muy importante, todos sabemos de la calidad del equipo que tenemos”, dijo Alejandro Kirk tras la victoria.
La novena mexicana desplegó un duelo de grandes emociones con cuatro jonrones, rally de carreras desde el primer episodio y un ritmo preciso para aprovechar los yerros del rival con lo cual desataron un fiesta entre los miles tricolores en el Daikin Park.
El triunfo fue para el abridor Taijuan Walker, quien trabajó tres entradas de manera limpia con tres ponches, mientras que Pardinho cargó con la derrota.
Para la novena mexicana fue fácil tomar la ventaja desde el inicio cuando registraron cuatro en la primera entrada con sencillos de Alek Thomas, Nick Gonzales, Alejandro Kirk y Jonathan Aranda. En el siguiente episodio, Jarren Duran pegó un jonrón y así, con la amplia ventaja de manera temprana se abrió la posibilidad de un nocaut.
Kirk fue clave al conectar en el cuarto rollo un poderoso cuadrangular de tres carreras con el cual México pudo ampliar su ventaja a 10-0 en la pizarra. Para ese momento, los tricolores sólo debían mantener ese marcador o anotar cinco carreras más antes de la séptima entrada para cerrar temprano el juego.
Brasil ya no pudo encontrar el punto de concentración. Los tricolores sumaron otra anotación con un wild pitch del lanzador Joao Marostica, pero aún vendría un cierre espectacular.
México cerró con un par de vuelacercas de Alek Thomas y Julián Ornelas que desataron el cántico de los aficionados. La escena fue emblemática, pues no sólo los tricolores festejaron sino también Allen Thomas, padre del catcher, quien pese a estar en el dogout de los brasileños no pudo evitar celebrar el batazo de su hijo.
El encuentro también tuvo un significado emotivo para el mánager mexicano Benjamín Gil, debido a que su hijo Mateo debutó con el representativo nacional. (Agencias).







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