Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria.- El “señorito” se puso rudo con la prensa y ediles que, según dijo, pagan por atacarlo.
Quiso engolar la voz cuando llamó “chayoteros” a los periodistas, en un evidente berrinche y descalificación sin pruebas, que no tardaron en responderle quienes se sintieron aludidos.
En apariencia, sin mencionarla, se refería a una sola persona y no a varios presidentes municipales. El golpe que cimbró a José Ramón vino del norte.
También quiere ser Gobernador. Es de los rebeldes que hacen labor de zapa en contra de Morena y el gobierno de Américo Villarreal.
El muchacho quiso verse duro pero terminó viéndose intolerante. Quiso golpear al mensajero pero abrió la puerta para que la prensa entera le echara en su cara no pocas verdades.
No debió atacar a la prensa. La va a necesitar aunque no sea candidato. Es muy joven para comprender que, en política, el respeto no se impone a gritos ni descalificaciones.
Se le fueron las cuatro. Un senador no está para andar en reyertas verbales ni para repartir culpas ciegas. Está para legislar y defender causas que bien pueden ser las de la prensa.
Con ese criterio lo van a “abrir en canal” aunque no les paguen.
Deja la percepción que está más ocupado en pelear con los reporteros que en rendir cuentas, ponerse a chambear como para que Morena y la Presidenta Sheinbaum volteen a verlo.
El golpe fue demoledor.
Lo acusa la prensa chayotera de registrar hasta 104 faltas de un total de 286 reuniones de comisiones y plenarias del Senado. Lo exhiben de cuerpo completo como un holgazán. Faltó una de cada tres sesiones.
Ha presentado siete iniciativas, de las cuales ninguna le fue aprobada. Todas rechazadas.
Debió haberle dolido el alma que recibe un ingreso neto de entre 300 y 400 mil varos mensuales, lo que le da un acumulado de cinco melones de pesillos en el tiempo que lleva calentando asiento, todo pagado por los impuestos y el sudor de los mexicas.
Los beneficios de JR para Tamaulipas: Cero iniciativas aprobadas, cero impacto en la comunidad tamaulipeca y sin agenda estatal clara. No se coordina con el gobierno de Américo Villarreal y, al contrario, cada que puede lo golpea.
El resumen de los chayoteros pagados desde la frontera es: “Tamaulipas no tiene un Senador, tiene un espectador caro”.
Siete iniciativas, siete fracasos; más de 104 ausencias y un costo de cinco millones a los pagaimpuestos.
Dicen que, en política, el que se enoja pierde, y el senador se engoriló… Cuando recurre al insulto en lugar de argumentos, queda al descubierto que no es una conspiración en su contra, sino una piel demasiado delgada y fina e incapacidad para convivir con el escrutinio público.
Te voy a dar un consejo gratis José Ramón: La crítica de la prensa se responde con trabajo y hechos, no con rabietas de cantina. Olvida las bravatas. Llamar chayoteros a los periodistas -aunque lo sean- no te hace más fuerte, te debilita.
Sin necesidad te echaste muchos alacranes a la espalda.
El Gobernador Américo Villarreal se hallaba en Tampico y aprovechó para dar la bienvenida a Monseñor Margarito Salazar, quien se hará cargo de la Diócesis del puerto de los católicos, apostólicos y romanos.
“Que gusto conocerlo y acompañarlo en el inicio de su nueva encomienda en el sur de nuestro estado”, escribió el ejecutivo en redes, y agregó que “en Tamaulipas siempre estaremos abiertos al diálogo y a sumar esfuerzos por el bienestar de nuestras comunidades”.
Viernes de sesión del IETAM para desfogar juicio sancionador, para variar en contra de un periodista fronterizo, de Miguel Alemán, ex jefe de prensa del Ayuntamiento.
Se trata del director de la página “Comunicando la Noticia”, acusado de violencia política en contra de las mujeres en razón de género. La resolución viene positiva según el expediente PSE-01-2026.
Un feisbuquero rural no es nada para la “prensa grande” sancionada. A Código Magenta y su director Armando Carbajal le metieron seis multas por más de cien mil del águila.
Al cotidiano El Universal y al columnista Héctor de Mauleón, casi los 50 mil varos en tres sanciones.
Y dos mujeres acusadas de violencia en contra de las mujeres en razón de género: Ma del Carmen Díaz Barrios, regidora de Tampico y Guadalupe Menéndez Balderas. Se agreden entre ellas mismas. Engrosa la lista Manuel Muñoz Cano, el jefe estatal del Verde Ecologista.
La novedad por el Congreso del Estado: El “Hermano Lelo” no asistió a la sesión de jueves, pese a que desde hace días traía escándalo en redes sobre el Plano B de la reforma política de la Presidenta Sheinbaum.
Lo más interesante es que el diputado Vicente Verástegui, uno de los dueños del Imperio de Xicoténcatl, por fin se le fue a las yugular a los Cabeza de Vaca, acusándolos de la división que impera en el PAN, en vías de la renovación del CDE. Se quieren quitar el yugo.







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