Por Agencias
Ciudad de México.- En casos de desastre decenas de marinos altamente capacitados en distintas especialidades prestan auxilio para la localización y extracción de personas atrapadas en estructuras colapsadas, como ocurrió en las inundaciones registradas a finales del año pasado en comunidades de los estados de Puebla, San Luis Potosí, Hidalgo y Veracruz, donde miles de personas resultaron afectadas.
Los integrantes de los equipos de Búsqueda y Rescate Urbano (USAR, por sus siglas en ingles), realizan sus actividades también en zonas rurales, ya que pueden realizar rescates de personas que han sufrido percances en regiones montañosas o industriales y se requiere de diversas especialidades para extraer a los afectados.
Los integrantes de la USAR conforman un grupo táctico altamente especializado de la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar), entrenado para localizar y extraer a civiles en escenarios de desastre.
Los miembros de este cuerpo no solamente realizan labores de salvamento, sino que cumplen sus actividades navales de acuerdo con sus asignaciones en distintas áreas de la Semar, sin embargo participan en cursos de capacitación constante en especialidades como rescate vertical y descenso en ángulo bajo, brindan atención médica prehospitalaria; colaboran en la extracción de personas atrapadas en edificios y vehículos, entre otros.
Para realizar sus labores de auxilio los miembros de la USAR cuentan con tecnología de punta como cámaras térmicas, sensores infrarrojos y dispositivos de escucha para buscar sobrevivientes en espacios confinados.
La participación de cada elemento se realiza de manera voluntaria y se capacitan bajo estándares internacionales, lo que les ha permitido estar certificados nacional e internacionalmente para brindar auxilio eficaz a la población civil.
El teniente de fragata, Ricardo de León Rojas Herrera, quien ha ejercido durante diez años como médico, también se ha convertido en uno de los líderes de estos grupos de salvamento, encabeza parte del grupo que ha realizado acciones de rescate en zonas de desastre a consecuencia de sismos, derrumbes e inundaciones.
Cada uno de sus compañeros comparte su pasión por ser rescatista, aprender las técnicas en cada una de las especialidades y en brindar atención. Quien más lo necesite. (Gustavo Castillo García/La Jornada).







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