Por Antonio Arratia Tirado
Cd. Victoria, Tamaulipas.- El dirigente estatal del PRI, Sergio Guajardo Maldonado negó que su victoria tenga entre otros “padres” a los ex gobernadores de Tamaulipas o al secretario general de Gobierno César Augusto Verástegui Ostos.
Negó, también, que su triunfo del sábado haya sido consecuencia de la compra de los consejeros del PRI, porque afirmarlo “es una falta de respeto a la institucionalidad y una mancha a su moral”.
Instalado en un discurso triunfalista, alejado de la autocrítica, dijo que sus únicos padrinos fueron los 256 consejeros estatales que le dieron su voto y al resto tratará de convocarlos para que trabajen a su lado en bien del partido.
Al cuestionamiento en el sentido de que esos 256 consejeros estatales no tienen nada que ver con los miles de priistas que fueron abandonados desde que el PRI es oposición, Guajardo resaltó el valor los votos de diputados, ex diputados, alcaldes, ex alcaldes y demás, porque cada uno de ellos representa a otros priistas en cada uno de los territorios de la entidad.
Desde su punto de vista no habrá ninguna división que pueda ser encabezada por Oscar Luebbert Gutiérrez, con quien ya habido y habrá más acercamientos para trabajar en una sola dirección
De hecho, anunció que próximamente él, Luebbert Gutiérrez y Alejandro Guevara Cobos habrán de reunirse con el dirigente nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, donde se establecerán algunas bases para el trabajo conjunto.
Refirió que ahora el PRI habrá de ser una oposición muy demandante pero también propositiva y que, en ese proyecto, se descarta la idea de encabezar una dirigencia estatal cerrada frente a los temas que demandan la sociedad de Tamaulipas.
“El PRI será una oposición demandante pero propositiva. Los más de 500 mil votos que obtuvimos…nosotros sí sabemos dónde están y habrán de tener una buena representación”, aseguró.





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