Por Agencias
Seattle.- El capitán de Irán, Mehdi Taremi, cuestionó si su selección es bienvenida en el Mundial y criticó con dureza las condiciones en las que están jugando en Estados Unidos, tras empatar 1-1 con Egipto el viernes, un resultado que podría darles el pase a la fase de eliminatorias.
Taremi dijo que las condiciones eran injustas, calificó el torneo de «desastre» logístico y pidió a la FIFA, el organismo rector mundial, que intentara resolver la situación. «Esta es una Copa del Mundo desastrosa. Como jugadores profesionales no podemos jugar una competición en estas condiciones, no está bien ni es justo. La FIFA tiene que resolver todos los problemas que hay aquí, pero, por desgracia, no ha podido intervenir desde el principio», dijo Taremi a los periodistas. Añadió que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, había visitado el vestuario de Irán tras su primer partido «y dijo: ‘Esto es solo el principio’, pero la fase de grupos termina mañana y no tenemos aquí a nuestro personal de logística».
Taremi continuó: «¿Cómo es posible que siempre tengamos que viajar a Tijuana? Nos encanta la gente de México. Nos encanta Tijuana, es un sitio estupendo, son gente muy humilde».
«Los queremos. Pero como jugadores profesionales, en una competición profesional, esto no está bien».
Taremi falló un penalti al principio del partido y estrelló un cabezazo contra el travesaño, antes de que un gol de Irán en los últimos minutos -que habría garantizado el pase a la fase eliminatoria en su séptimo intento- fuera anulado por fuera de juego. El partido corrió el riesgo de verse ensombrecido por la geopolítica, ya que algunos aficionados ondearon banderas iraníes prerrevolucionarias y abuchearon el himno nacional, apenas unas horas después de que Estados Unidos lanzara ataques contra Irán, en un contexto en el que los dos países se acusan de violar los términos del alto el fuego acordado recientemente.
SOLO A TRAVÉS DE LA JUSTICIA Y EL HONOR SE PUEDE MANTENER LA CABEZA EN ALTO
Irán dejó una nota en su vestuario tras el empate1-1 con Egipto el viernes, en la que agradecía a Seattle su hospitalidad durante el Mundial y parecía expresar su decepción por el resultado, que dejó en el aire su clasificación para la fase eliminatoria.
Irán parecía haberse asegurado una plaza automática para los dieciseisavos de final cuando Shoja Khalilzadeh marcó en el tiempo de descuento, lo que provocó el delirio entre los aficionados en las gradas.
Sin embargo, momentos después se quedaron desconsolados, ya que el gol fue anulado por fuera de juego tras una revisión del VAR.
«Quizá un equipo pueda pasar de fase, pero solo a través de la justicia y el honor se puede mantener la cabeza alta ante la historia», decía el mensaje manuscrito del equipo, difundido por la Federación Iraní de Futbol.
«El juego limpio no es solo una línea en el reglamento del futbol, es el alma de este deporte».
«Gracias, Seattle, por su hospitalidad, y gracias a todos los iraníes… que han entregado su corazón, su voz y todo su ser por Irán», añadió.
La selección dejó una nota similar en Los Ángeles tras su empate con Bélgica en su segundo partido. Con tres puntos en el Grupo G, Irán tendrá que esperar hasta el final de la fase de grupos, el sábado, para saber si es uno de los ocho terceros clasificados que pasan a la siguiente ronda.
Irán tuvo que viajar desde México a Estados Unidos para disputar todos sus partidos debido a las restricciones de movimiento impuestas por Washington, aunque algunas de las medidas se suavizaron antes del partido. La tensión entre ambos países sigue latente tras una guerra que se prolonga desde hace meses.
Tras el partido con Egipto, el seleccionador de Irán, Amir Ghalenoei, y el capitán, Mehdi Taremi, no se anduvieron con rodeos a la hora de criticar las restricciones, y ambos calificaron las condiciones de «injustas».
«Insto a la FIFA a que no permita que los anfitriones traten a los jugadores y a los equipos de la misma manera en futuros Mundiales», dijo Ghalenoei.







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