Fernando Acuña Piñeiro
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Me parece muy valiente y digna la actitud de la regidora perredista América Sandoval, cuando acude a una bodega de Tampico y filma los cargamentos de víveres, juguetes y demás productos enviados por el pueblo de Tamaulipas a los damnificados por el sismo de Oaxaca. Ayuda que no llegó a sus destinatarios.
Solidaridad que se quedó encerrada y que, lamentablemente documenta, una actitud, no solo corrupta, sino peor que los buitres y las hienas, las criaturas de la cadena alimenticia, encargadas de apropiarse de la carroña.
Las imágenes son contundentes, y de nada han servido las dadivas y demás estipendios entregados por la oficina de comunicación social, a cargo de Patricia castro, para tratar de tapar este enorme hoyo en la imagen pública de la maestra. ¿En que escuela estudiaría Peraza, que le enseñaron a apropiarse de lo que no es de ella, como los alimentos y juguetes enviados a las familias oaxaqueñas?
¿Y es esta mujer la que piensa reelegirse? El solo acto de apropiarse de un cargamento destinado a fines humanitarios, la descalifica ante la ciudadanía, y la hace merecedora de los peores calificativos.
Obviamente, el pueblo de Tampico, ya ha tomado nota puntual, de lo sucedido. Y es un hecho que le va a retirar el apoyo que aun podía conservar en las urnas.
Entre la diversidad de todo ese cargamento que lamentablemente no llegó hasta las comunidades indígenas afectadas por el terremoto, se encuentra una dotación de pelotas que, como el resto de la ayuda ciudadana, fueron acaparadas por el ayuntamiento de la profesora Magdalena Peraza Guerra.
Lo que acaba de suceder en Tampico, cuando una mujer que representa formalmente a la ciudadanía, decide hacer su trabajo y denunciar las raterías del ayuntamiento peracista, no es más que una biopsia de la degradación que padece, desde hace mucho tiempo, la administración jaiba, en los tiempos de la maestra.
Es solamente cuestión de semanas, para que empiece a aflorar toda la podredumbre que arrastra el cabildo peracista, en materia de obras y de servicios públicos. Es también cosa de tiempo para que, emerjan a la superficie el enriquecimiento de todos los funcionarios municipales, y el voraz patrimonialismo, convertido en práctica cotidiana, desde el palacio de la Plaza de armas.
Me parece que, a raíz de la balconeada que le propinaron con el criminal acaparamiento de apoyos destinados a los oaxaqueños, en una bodega vinculada al ayuntamiento, la alcaldesa ha caído en la desesperación, a tal grado de enfrentarse contra la misma ciudadanía, durante un evento público, al cual, no fue invitada. Lo anterior es evidencia de que, Peraza está perdiendo no solo el control de si misma, sino también el control político, del que tanto se jactaban sus incondicionales, en la alcaldía.
Por cierto, la regidora América Sandoval que es considerada a estas alturas, como la mujer que está a punto de truncar la reelección peracista, sigue expresándose en las redes sociales, y denunciando a la acorralada mentora. En sus más recientes publicaciones, América reta a la jefa del cabildo, para que públicamente le de explicaciones al pueblo tampiqueño, sobre el cúmulo de irregularidades cometidas en su trienio. Pero también hace responsable a la maestra de lo que le pueda pasar a ella y a su familia.
“Les dejo el mensaje que le envié a la alcaldesa. El primero fue el domingo y no lo leyó, y éste es el día de hoy. La reto a un en vivo, donde yo le haré cinco preguntas y quiero que las conteste, con la verdad”.
“Quiero que le de la cara al pueblo, de todas las corruptelas que hace en diferentes departamentos. Yo siempre digo las cosas de frente, no mando a perfiles falsos, ni a empleados municipales en mi defensa”.
Enseguida, sombreados en verde, aparecen los mensajes que la dama opositora, le ha enviado a la acorralada y medrosa Magdalena Peraza, misma que, de ser una líder que se pavoneaba de controlar al pueblo de Tampico, ha pasado a ser una política que ha perdido autoridad moral, y que perderá la elección del primer de julio, debido a sus excesos y a que se enfermó de poder, y no supo medir las consecuencias de su ambición.
“Una verdadera barbaridad, lo que una persona con hambre de poder, puede hacer. Lo sabía. Posdata: que lo aproveche, y nuevamente insisto, si algo me llega a pasar a mi o a mi familia, TE CULPO, Magdalena Peraza”.
En otro párrafo, la regidora del PRD, se mofa de la campaña en su contra, emprendida por la oficina de Comunicación Social, un área del cabildo cuya titular es Patricia Castro.
“Ja jaja. Que barbaridad con los videos editados de comunicación social, dan pena ajena. Sus compinches vieron cuando me vació el vaso, la señora que andaba enfiestada (¿ebria?), pero no me importa, yo me divertí. Prefiero que me digan miada, a que me digan ratera y corrupta, como usted”.






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