El Aeropuerto Internacional de Santa Lucía se caracterizará por su practicidad, economía y funcionalidad, sin dejar de ser moderno y sustentable, es por esta razón que todas las obras que se realizan en este momento en la Base Aérea 1 de la SEDENA están supervisadas por los ingenieros militares que se apegan a cumplir con su misión, siempre con la mejor calidad y materiales posibles.
La torre de control de un Aeropuerto es, quizá, la parte más importante del mismo, pues este será el punto donde todas las operaciones sean registradas y todos los datos se le den a las aeronaves para despegar o aterrizar con toda la seguridad necesaria.
La Torre de Control de Santa Lucía será de 88 metros, la del NAIM sería de 88.14 metros, una diferencia mínima, sin embargo, esta es la única característica en la que Texcoco tenía ventaja sobre SL pues la torre del NAIM tardaría 25 meses para su construcción, comparado con los 18 meses que tardarán los ingenieros militares en hacer la de SL, además, el costo de la de Texcoco sería de $1,242´131,349 pesos, la torre del “General Felipe Ángeles” costará 980´000,000 pesos, prácticamente 262 millones de pesos menos y en un tiempo de construcción menor.
La torre de control de Santa Lucía se ha diseñado con modelos matemáticos que consideran que México, en especial la zona centro, está en una zona de alta sismicidad, por lo cual será construida para mitigar las vibraciones eólicas y los desplazamientos que podría provocar un sismo.
Se han seguido los manuales de Obras Civiles de la CFE y las Normas Técnicas Complementarias de Diseño de la CDMX, además de estudios en túneles de viento para obtener datos como coeficientes de arrastre y efectos dinámicos por vórtices.
El diseño se ha pensado para que los pilotos y controladores aéreos tengan la mayor comodidad, dentro de la torre se tendrá una vista completa de 360 grados, lo que les permitirá ver la totalidad del aeropuerto, además el recubrimiento de la torre tendrá un acabado mate para evitar los reflejos del sol, los cristales estarán instalados con una inclinación de 18 grados para que no existan reflejos de la luz solar que pueda distraer a los pilotos.
La base de la torre de control de Santa Lucía será de 9968.03 m2, constará de fuste, área administrativa, área académica, de recreación, una subestación eléctrica y planta de emergencia para que no se deje de operar en ningún momento, además contará con estacionamiento para hasta 70 vehículos, áreas verdes y casetas de vigilancia.
Finalmente, el diseño de la torre de control de Santa Lucía estará inspirado en nuestras raíces prehispánicas, pues el fuste tendrá la forma de un Macuahuitl, un arma de ataque y la base la forma de un Chimalli, un escudo tradicional, ambos de las culturas mesoamericanas.







Discussion about this post