Por José Gregorio Aguilar
Cd. Victoria, Tamaulipas.- La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) aseguró que el aumento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a los cigarros terminó provocando el efecto contrario al prometido: lejos de reducir el consumo de tabaco, fortaleció el mercado ilegal y amplió las ganancias del contrabando.
El organismo sostuvo que la elevada carga fiscal encareció el producto legal hasta superar los 100 pesos por cajetilla, mientras que los cigarros piratas continúan vendiéndose desde 15 pesos, una diferencia que ha convertido al mercado negro en una alternativa cada vez más accesible para miles de consumidores.
De acuerdo con ANPEC, actualmente uno de cada cuatro cigarros que se comercializan en México es de procedencia ilegal, situación que no sólo representa pérdidas fiscales para el Estado, sino que además pone en circulación productos sin control sanitario y facilita su venta incluso a menores de edad.
Para la organización, los recientes decomisos realizados por autoridades federales son evidencia de que el problema está lejos de ser aislado. Tan sólo en los últimos meses se han asegurado millones de cigarros apócrifos y decenas de toneladas de producto ilegal en operativos efectuados en Michoacán, Ciudad de México y Estado de México.
El presidente de ANPEC, Cuauhtémoc Rivera, advirtió que la magnitud de estos aseguramientos refleja la existencia de redes de contrabando consolidadas que continúan operando pese a los esfuerzos gubernamentales.
«No se puede tapar el sol con un dedo», señaló al referirse a la expansión del mercado pirata.
La agrupación afirmó que el pequeño comercio también está pagando las consecuencias de esta política fiscal. Explicó que la venta de cigarros representa una fuente importante de ingresos para miles de establecimientos, los cuales enfrentan una pérdida constante de clientes ante la diferencia de precios entre el producto legal y el ilegal.
ANPEC cuestionó además el argumento de que mayores impuestos al tabaco se traducen en beneficios para el sistema de salud. Indicó que, pese al incremento en la recaudación, continúan las denuncias por falta de medicamentos, insumos, personal y mejores condiciones laborales en hospitales públicos.
«Si el propósito era fortalecer la salud pública, los resultados no están a la vista», sostuvo la organización, al exigir transparencia sobre el destino de los recursos obtenidos mediante el cobro del IEPS.
Finalmente, la alianza concluyó que la estrategia de elevar impuestos sin combatir eficazmente el contrabando terminó fortaleciendo al mercado ilegal, afectando al pequeño comercio y manteniendo intactos los problemas estructurales del sistema de salud.
En palabras de ANPEC, con la medida fiscal «salió el tiro por la culata».







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