Por José Gregorio Aguilar
Cd. Victoria, Tamaulipas.-La Fiscalía General de Justicia del Estado confirmó que la bala que provocó la muerte de la menor Aranza Aidelany durante un operativo efectuado en Matamoros fue disparada desde el helicóptero de la Guardia Estatal que participó en las acciones para capturar a un presunto objetivo criminal.
El fiscal general, Jesús Eduardo Govea Orozco, informó que los estudios realizados por especialistas en balística y servicios periciales determinaron que la ojiva calibre 7.62 que impactó a la víctima corresponde a una de las armas utilizadas por elementos que viajaban en la aeronave oficial.
Precisó que los resultados obtenidos por la Fiscalía coinciden con la información proporcionada por la Secretaría de Seguridad Pública, descartando así que el proyectil proviniera de los presuntos agresores que enfrentaron a las fuerzas de seguridad durante el despliegue realizado el pasado 29 de octubre.
Govea Orozco explicó que en el helicóptero viajaban cuatro integrantes de la Guardia Estatal: el piloto y tres policías que portaban armamento de cargo largo y corto.
Señaló que la investigación ahora se concentra en determinar cuál de las armas efectuó el disparo y quién tenía bajo su resguardo el arma desde la que salió la bala que privó de la vida a la menor.
Paralelamente, la Secretaría de Seguridad Pública desarrolla un procedimiento interno a través del área de Asuntos Internos, mientras la Fiscalía integra los elementos necesarios para solicitar los mandamientos judiciales correspondientes y, en su caso, ejercer acción penal.
El Fiscal indicó que también se analizan bitácoras de vuelo, registros institucionales y otros peritajes para fortalecer la investigación y establecer de manera precisa las responsabilidades que pudieran derivarse de los hechos.
Finalmente, rechazó que la muerte de la menor pueda ser considerada un “daño colateral”, al señalar que dicha expresión no tiene aplicación dentro de una investigación de carácter penal.







Discussion about this post