Agencias
Ciudad de México.- A fin de reducir la carga fiscal sobre su patrimonio o empresas, gente como Carlos Slim, Alberto Bailleres, Joaquín Gamboa Pascoe y los Legionarios de Cristo han recurrido a una firma de servicios financieros llamada Appleby, ubicada en la isla de Bermuda, un lugar que ofrece seguridad a inversiones sin impuestos y protegidos en secreto.
De acuerdo con la agencia Proceso, los archivos internos de Appleby forman parte de “Paradise Papers”, una investigación global basada en 13.4 millones de archivos filtrados al periódico alemán Süddeutsche Zeitung, que a su vez los compartió con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) y 97 medios aliados.
En estos documentos, se conoció que Slim, a través de América Móvil, cofundó la sociedad Telecom Americas Ltd. en las Bermudas –donde las corporaciones de capital extranjero no pagan impuestos–, junto con las empresas Bell Canada International y SBC Communications.
Algunas de las empresas y los personajes más acaudalados del país, ya sean financieros, magnates, contratistas de Pemex, e incluso miembros destacados de los Legionarios de Cristo –la congregación católica fundada por el polémico sacerdote Marcial Maciel Degollado– encontraron en Appleby un aliado para incorporar estructuras offshore y maximizar sus ganancias en los paraísos fiscales.
El nombre de Alberto Baillères González, dueño del conglomerado de empresas comerciales, mineras, financieras y aseguradoras que conforman el Grupo Bal y segundo hombre más rico del país, también se encuentra en la lista de clientes de Appleby, aunque no aparece vinculado con ninguna sociedad offshore.
Del análisis se desprende que Appleby tiene dos tipos de clientes: el primero, en general conformado por particulares, busca en sus servicios offshore la opacidad y la garantía de anonimato de las jurisdicciones secretas, con el objetivo de esconder parte de su dinero o de sus negocios.
El segundo tipo de clientes no pretende actuar en las sombras: incorpora entidades de papel en paraísos fiscales para aprovechar las tasas de recaudación casi nula, como parte de complejas estructuras de ingeniería fiscal diseñadas por firmas de abogados fiscalistas. Es el caso de América Móvil, de Carlos Slim.
El político priista Joaquín Gamboa Pascoe, quien fue senador y secretario general de la Confederación de los Trabajadores de México (CTM) del 2005 hasta su muerte –ocurrida en enero de 2016–, incorporó el fideicomiso Burma 200 Trust en las Islas Caimán, el cual tenía las acciones de una sociedad panameña que llegó a tener inversiones por cerca de 19 millones de dólares en 2004.
A principios de los años 80, Pablo González Carbonell, presidente del grupo hotelero Costamex, incorporó tres sociedades –Holidays Clubs, Ltd., Holiday Club International e International Resorts Marketing Ltd.– en las Islas Caimán, para operar centros hoteleros de tiempo compartido en México.
González Carbonell eligió la isla caribeña como domicilio de las sociedades por “propósitos fiscales” y las fundó con acciones al portador, según documentos internos de Appleby consultados. En mayo de 2003, la escritora Gabriela Vargas Guajardo –esposa de González Carbonell– se sumó a la compañía, como directora.
Vargas Guajardo pertenece a la familia que explota la concesión de MVS Radio, de donde la periodista Carmen Aristegui fue despedida en marzo de 2015. El diferendo entre la concesionaria y la periodista se mantiene en tribunales.





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