Por Agencias
Ciudad de México.- La derrota ante Gallos de Querétaro caló en Cruz Azul y así lo demostró Adrián Aldrete. Tras escucharse el silbatazo final, el jugador celeste cayó al césped, desconsolado. Algunos compañeros lo ayudaron a ponerse de pie.
En el trayecto a los vestidores, Aldrete se tapó el rostro para ocultas las lágrimas.
Aldrete tuvo el empate en los últimos instantes del encuentro, pero su remate de cabeza pasó a un costado.
Por su parte, los aficionados celestes mostraron su inconformidad por la actuación de su equipo y aventaron vasos de cerveza y otros objetos a la banca cruzazulina y asimismo se dejó escuchar el grito de “fuera Caixinha”.
La próxima jornada, Cruz Azul recibe a los Tuzos del Pachuca.







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