Por Redacción
Ciudad de México, México.- Cuando pensamos en deportes de playa uno de los más emocionantes y espectaculares es el voleibol. Esta modalidad combina velocidad, fuerza, estrategia y una gran coordinación entre compañeros, todo mientras se juega sobre arena y bajo el sol.
A diferencia del voleibol tradicional de sala, el de playa se juega en duplas, lo que significa que cada atleta debe dominar todas las habilidades del juego: recibir, pasar, atacar, bloquear y defender. No hay sustituciones durante el partido, por lo que la comunicación y la confianza entre los compañeros son esenciales.
Para Juan Virgen, exjugador olímpico y actual entrenador nacional, la adaptación es fundamental en esta disciplina: “Aquí son solo dos jugadores, te especializas en ataque y defensa, pero debes saber dar pases, acomodar, rematar, bloquear, en playa ambos jugadores deben saberlo si o si”.
“Los jugadores deben adaptarse a dominar todo y además al entorno porque tiene mucho que ver el clima, el sol, la lluvia, el calor, la cancha, son muchas circunstancias las que se toman en cuenta, se tiene que evaluar todo lo que está a tu alrededor porque cada escenario es muy cambiante”.
El objetivo es sencillo: hacer que el balón toque la arena en el campo rival y evitar que caiga en el propio; cada equipo tiene hasta tres toques para devolver la pelota al otro lado de la red. Los partidos se juegan a ganar dos de tres sets, disputados a 21 puntos continuos, si es necesario jugar el tercer parcial este se disputa solo a 15 puntos.
Pero la arena cambia todo. Saltar, correr y reaccionar en una superficie inestable exige más energía y resistencia, por eso los jugadores de voleibol de playa necesitan una gran preparación física, además de reflejos rápidos y una excelente lectura del juego.
“El voleibol de playa exige mucha condición física y resistencia porque además de todas las condiciones del escenario, aquí no hay banca, entonces hay que estar muy bien preparado porque se requiere moverse mucho, por eso es importante entrenar en gimnasio la fuerza y la potencia para luego trasladarla a la arena y al final pues al estar ahí todos los días te adaptas, es como tu hábitat y tu entorno”, puntualizó Juan.
Otro punto que destaca el entrenador nacional es la estrategia. Antes del saque el jugador que está en la red hace señales con las manos detrás de la espalda para indicar a su compañero qué jugada realizarán: “Las señales que se hacen son las que te indican que se hará en esa jugada, como jugar contra los rivales; las señas dependen de cada mancuerna, de cómo se organicen, solo entre compañeros se entienden, son importantes para sincronizarte con tu compañero para el ataque y la defensa”.
Los máximos eventos de esta disciplina son el Campeonato Mundial y los Juegos Olímpicos; clasificarse a ambas competencias implican tener un alto nivel competitivo, así lo explica Virgen.
“Al Campeonato Mundial clasifican 48 equipos, se disputa cada dos años, la forma más rápida es por ranking mundial, los primeros 25 clasifican directo, el resto se saca de cada confederación, la de nosotros es NORCECA (Norte, Centro y Caribe) hay un torneo y de cada confederación clasifican 4 equipos; otros acceden por wild card (invitación) y con así se completan los 48 equipos que van al mundial”.
“Para Juegos Olímpicos es similar, solo que clasifican 24 equipos; por ranking clasifican 15 y el resto igual por confederación; además se contempla al país sede y al campeón del mundo. En el Mundial se permiten cuatro duplas por país en Olímpicos solo dos”.
El voleibol de playa entró oficialmente al programa olímpico en Atlanta 96 y desde entonces ha ganado millones de seguidores en todo el mundo por su ambiente dinámico, jugadas espectaculares y su cercanía con el público lo convierten en uno de los deportes más atractivos para ver y practicar.







Discussion about this post