Por Agencias
Ottawa.- El ex asesor del primer ministro canadiense, Gerry Butts, defendió a Justin Trudeau ante el Parlamento de las acusaciones de injerencia en el enjuiciamiento de un gigante corporativo que ha sumido al líder en su peor crisis desde que asumió el cargo.
Butts rechazó las acusaciones realizadas por la ex fiscal general, Jody Wilson-Raybould, cuya abrupta renuncia el mes pasado desató la crisis. “Estoy firmemente convencido de que aquí no sucedió nada más allá de las operaciones normales del gobierno”, dijo Butts.
El gobierno liberal de Trudeau se ha visto sacudido por el creciente escándalo que se centra en las denuncias de que el círculo cercano al líder canadiense intervino para proteger al corporativo de ingeniería SNC-Lavalin de un juicio por soborno, lo que desató la renuncia de dos ministros de su gabinete.
La firma con sede en Montreal enfrenta cargos de corrupción por supuestos pagos de decenas de millones de dólares en sobornos entre 2001 y 2011 para asegurar contratos con gobierno libio de Muammar Kadafi.
SNC-Lavalin presionó abiertamente al gobierno canadiense para llegar a un acuerdo extrajudicial, que significaría pagar una multa y aceptar las condiciones de un trato. De ser condenada, argumentó la compañía, podría dejar a miles de personas sin trabajo.
Trudeau niega las acusaciones y dice que le dejó claro a Wilson-Raybould que cualquier decisión sobre el caso dependería solo de ella.
Gerry Butts renunció a su puesto de secretario principal el mes pasado, asegurando que no quería convertirse en una distracción mientras el gobierno se prepara para unas duras elecciones generales, que se llevarán a cabo en ocho meses. (Afp).






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